
Me sabe mal hablar mal de mi ciudad, pero es una realidad que no se puede ignorar. Pocos turistas conocemos que no hayan visitado Barcelona y no hayan sido robados.
La tradicional acogida y tolerancia, ha hecho Barcelona de una ciudad ideal para los turistas, pero también para los delincuentes, que actúan con total impunidad, sin que se les pueda castigar, por una ley que protege a los delincuentes mas que los ciudadanos, inspirada en dos palabras 'PC' o políticamente correcto, y que convierte en inútil cualquier denuncia, en la que la policía poco o nada puede hacer.
Es normal ver delincuentes que han entrado y salido 300 veces de comisaria, con total impunidad y protegidos por la ley. La llegada del PP al poder, había generado...