
Los responsables y funcionarios de la prisión de Alhaurín de la Torre (Málaga) difícilmente olvidarán el 21 de julio de 2005. Ese día, casi sin tiempo para prepararse, ingresaron de golpe en el recinto penitenciario 240 ciudadanos de 14 países, la mayoría nigerianos. Formaban parte de los 315 detenidos unos días antes en Málaga capital en la llamadaOperación Nilo, la mayor trama de estafa con el método de las cartas nigerianas —el envío masivo a todo el mundo de cartas en las que se informa al destinatario de que ha ganado un premio de lotería en España—.
La prisión, que ya estaba sobrecargada de presos, estuvo a punto de colapsarse. Hizo falta trasladar en los días siguientes a 180 reclusos a otras cárceles andaluzas. La mayoría...