El grupo Winterman, agencia de investigación e inteligencia, constata que en el último año han aumentado en un 30% las investigaciones a parejas morosas que se divorcian antes de declararse insolventes. Los investigadores son contratados por la empresa que quieren cobrar la deuda y su trabajo consiste en averiguar si el divorcio responde a causas reales o bien es un montaje para poder declararse insolventes.
Para Josep María Vilamajó, presidente de Grupo Winterman, los deudores recurren a este tipo de engaños para evitar perder su patrimonio. "Todos los bienes comunes y la casa familiar pasa a nombre de uno de los miembros de la pareja, el que no tiene deudas y entonces la pareja se divorcia con la esperanza que este truco sirva para no perder el patrimonio familiar".
En Catalunya...