Muchos confunden erróneamente los esquemas piramidales ilegales con negocios totalmente legales como los de distribución en red. Son totalmente distintos. Y bien vale la pena establecer las diferencias. Y, de paso, alertar a nuestros lectores para que no caigan en la trampa de las pirámides financieras que prometen luengos beneficios sin trabajo o esfuerzo alguno y sepan detectarlas y poner en asunto a sus familiares y amigos.
De hecho, muchos esquemas piramidales intentan disfrazarse como legales, pero la clave es de dónde provienen los beneficios. En el caso de los negocios de distribución en red y ventas directas, los beneficios derivan de la venta y distribución de de productos y servicios, la creación de clientelas y redes de distribuidores asociados. Por el contrario, en...