
El verano es una época terrible para buscar piso en Madrid. En realidad, cualquier época lo es. La psicosis por encontrar un espacio entre cuatro paredes que sea razonable desde un punto de vista económico, que reúna unas mínimas condiciones y que esté en una zona más o menos céntrica te obliga a vivir enganchado a Idealista y a tener que tomar decisiones en horas y minutos cuando ves un piso que te gusta. Nada que nadie que haya tenido que buscar en estos últimos años desconozca. Por eso, hace unas semanas, me extrañó sobremanera un correo recibido en el que se me ofrecía un piso por el que me había interesado a través de Idealista.
Da la casualidad que hace unas semanas apareció un piso que reunía...