
La escalada del comercio electrónico, la digitalización de la banca y el impulso de la tarjeta como método de pago han seducido a los ciberdelincuentes, que han centrado su atención en el robo de datos de las tarjetas bancarias. Es un tipo de estafa que apareció en la década de 1980 cuando tuvo lugar un aumento impresionante en el uso de tarjetas de crédito, débito y prepago a nivel internacional, pero que a día de hoy sigue latiendo con fuerza.
El uso de la tarjeta es cada vez más frecuente. De hecho, los últimos datos publicados datan de 2016 y revelan que número de tarjetas en circulación se incrementó un 6,6% respecto al año anterior, siguiendo así la tendencia creciente, según la ‘Memoria anual sobre la vigilancia...