2 de abril de 2013

España Funcionarios de Hacienda, en entredicho en una estafa de 6 millones en Galicia

El caso Grupo Estación, un fraude millonario por facturas falsas e impagos de IVA e Impuesto de Sociedades por parte de empresas dedicadas a las grúas de gran tonelaje, lleva casi una década estancado en un Juzgado de Padrón (La Coruña) y salpicado de incidencias, como ayer informó ABC. Una de ellas es más que elocuente: varios funcionarios de la Agencia Tributaria han estado bajo la lupa de la investigación, aunque han quedado exculpados en fase de instrucción. 

Por contra, el único perito de Hacienda que cuantificó el fraude, Ángel Fernández Do Campo, fue relegado de sus funciones, tal y como él mismo confirmó a ABC. ¿Relación con el caso? Nadie le ha explicado por qué este cambio de destino y puesto, que coincidió en el tiempo con los problemas que empezó a tener el fiscal del caso, Juan Antonio Frago, con su superior: la fiscal jefe de La Coruña. El fiscal acaba de ser expulsado de la carrera.

Problemas coincidentes

Otro funcionario, Ricardo Novalbos, jefe de Servicio de la Dependencia Regional de Aduanas, técnico también en la causa, sufrió una campaña de descrédito tras presentar sus informes en los que concluye que Grupo Estación facturó partidas de carburantes falsas (entregas irregulares de combustible en vehículos que no era posible por su capacidad o de los que se había inventado su matrícula).
La Agencia Tributaria es la más perjudicada por el presunto fraude, pero algunos de sus funcionarios no han actuado con la diligencia debida, según la investigación. El primer inspector al que correspondió la denuncia presentada por Serafín Montenegro (uno de los tres socios del Grupo Estación) fue Jaime Cabeza Gras. El denunciante había sido apartado como administrador de las empresas por sus dos socios (su hermano Santiago Montenegro y su amigo Carlos Mosquera) tras intentar regularizar la situación de las mismas. Llevaban años manteniendo una contabilidad B (aportada a la causa) y supuestamente estaban procediendo a un vaciamiento patrimonial. Cabeza Gras no detectó el fraude, pero sí investigó al denunciante (luego imputado) y a su familia. Llegó a enviar cartas a las clientas de la lencería de su mujer que habían pagado con cheques. Cabeza fue citado a declarar como testigo en dos ocasiones, pero no acudió. La intención de la Fiscalía era imputarlo. Finalmente dejó la inspección de Hacienda y montó un despacho como auditor de cuentas.

Defensa cerrada

El administrador de la delegación de Hacienda de Ribeira, Benigno Santos, pasó de ese puesto a trabajar para el Grupo Estación en 2004. Luego pidió la excedencia y se convirtió en gerente del conglomerado a principios de 2005; en octubre de ese año constituyó como socio único la mercantil Grúas Transportes y Servicios Estación Galicia. Santos fue imputado, acusado entre otros delitos de ordenar al informático el borrado de la contabilidad de la empresa que reflejaba los cobros en «B». Finalmente se sobreseyó su imputación, aunque el informático sigue inculpado con las mismas pruebas.
En 2008 el jefe de la inspección regional de la AEAT, Francisco García Magariños, (el mismo que apartó al perito de sus funciones) aportó un informe a la juez defendiendo el trabajo de Hacienda y, al parecer, la inocencia de Benigno Santos, aunque admitió que se habían cometido fallos. A día de hoy, ninguno de los funcionarios está inculpado. Hacienda es la gran perjudicada por el fraude.

Contra las cuerdas

Cómo robar 330.000 euros a “zombies”

“Como zombies”. Así se quedaban los clientes de un conocido bar y club de alterne de la capital que fueron víctimas en el último año de un grupo organizado de prostitutas. Los drogaban tras llevarlos a un apartamento de la red. Después extraían todo el dinero posible de sus tarjetas de crédito, según informó la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Hasta el momento se han resuelto 17 casos, que generaron más de 330.000 euros para la banda. Los investigadores esperan que el número de víctimas aumente en los próximos días al darse a conocer la desarticulación del grupo.


Hay 11 detenidos. Su forma de actuar era siempre muy similar. Tres prostitutas de ese local de alterne, cerca de la plaza de Colón, captaban a los clientes. Elegían a personas de alto poder adquisitivo. De hecho, a este bar acuden habitualmente personas conocidas del mundo empresarial, deportivo o judicial. En principio, ningún nombre famoso se ha visto afectado, según fuentes policiales. Tras captarles, les llevaban a un apartamento que se alquila por horas en la calle de Naciones, muy cerca de la calle Goya. Allí, las prostitutas encargaban un supuesto catering de lujo. Era durante esta comida cuando las mujeres echaban un narcótico en los alimentos con el que inhibían la conciencia de las víctimas, de tal modo que estas facilitaban las tarjetas de crédito y hasta los números secretos. La banda utilizaba diversos terminales de punto de venta —como en comercios—.


Según fuentes policiales, las víctimas, al ingerir la droga, experimentaban la sensación de encontrarse ausentes, desubicadas y sin control de sus actos. Cuando los afectados llegaban a sus domicilios, no recordaban lo que había pasado. En algún caso, los efectos llegaban a durar más de un día. La desagradable sorpresa se acentuaba después, cuando consultaban el extracto de sus tarjetas de crédito y comprobaban que les habían sustraído miles y miles de euros. En algún caso, el robo a un cliente llegó a los 40.000 euros por servicios inexistentes. El cóctel de drogas que les suministraban les hacía que, cuando se recuperaban, se hallaban en medio de la calle o dentro de un taxi camino de sus respectivos domicilios.


Las prostitutas trabajaban para una organización delictiva que había montado en marzo de 2012 un complejo entramado de sociedades mercantiles. De este modo, trataban de eludir cualquier control de Hacienda o de la policía.


Al frente de ese entramado societario estaba, supuestamente, Antonio M. de P., un español de 47 años. Tenía como administradores de las empresas a su madre, María de los Ángeles de P. U., de 72 años; y a su tío, Carlos de P. U., de 69. Había además otros brasileños y españoles.


Las tres prostitutas detenidas, que a veces cambiaban de unos locales a otros situados en la capital, eran de origen cubano, argentino y rumano. Los agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial, junto con sus compañeros de las comisarías de los distritos de Centro y de Salamanca, detuvieron a los supuestos integrantes del grupo y registraron tres domicilios. La policía decomisó allí 15 terminales TPV y unos 70 gramos de la sustancia estupefaciente utilizada para drogar a los clientes. El Instituto Nacional de Toxicología está analizándola.


Las primeras investigaciones apuntaban a que se trata de burundanga, una droga proveniente de Centroamérica. Su efecto dura entre una y dos horas, según la dosis, y se elimina lentamente. La víctima muestra una actitud permisiva, complaciente.


Los 11 detenidos ya han pasado a disposición judicial. El magistrado decretó el ingreso en prisión del supuesto líder de la banda, Antonio M. de P., y una prostituta de origen argentina. El resto de la banda ha quedado en libertad con cargos. Los investigadores creen que el número de afectados es mucho mayor, dado que las víctimas no suelen denunciar este tipo de robos por el reproche social y la vergüenza que supone.

17 de marzo de 2013

Desarticulada en Tarragona trama de estafa on line que defraudó 400.000 euros

La Policía Nacional ha desarticulado en Tarragona una trama de estafadores y ha detenido a once ciudadanos -casi todos rumanos-, que suplantaban conocidas páginas web de compraventa y pago en la red y que ha supuesto un fraude de más de 400.000 euros y al menos mil personas engañadas en España.

La organización, según ha explicado la Policía en un comunicado, suplantó conocidas páginas de prestigiosos portales para vender "inexistentes" aparatos tecnológicos de última generación y otros objetos a precios muy ventajosos.

De igual manera, copiaban la apariencia de "la pasarela de pago" y los compradores timados ingresaban el importe del producto en una de las múltiples cuentas bancarias -se han detectado hasta 78 en toda Cataluña- abiertas por los miembros de la red con identidades falsas, incluso de personas fallecidas.

Un abogado español se encargaba de desbloquear cuentas bancarias

Los once detenidos son en su mayoría procedentes de la ciudad rumana de Rimnicu Vilcea y con ellos colaboraba un abogado español que era el encargado de desbloquear las cuentas bancarias cuando se daba el caso de que alguna entidad descubría que éstas habían sido abiertas con un nombre simulado.

Conseguía desbloquearlas utilizando poderes notariales que había logrado previamente "induciendo a error" a notarios de la provincia de Tarragona.

Todo el dinero sustraído era sacado de España mediante envíos realizados por distintas personas y a través de empresas dedicadas a este fin.

La Policía encargada del caso, en el que también ha colaborado la Embajada de Rumanía, llevó a cabo cinco registros en los domicilios de los detenidos (en Cambrils, Reus y Tarragona) y ha intervenido numeroso material informático para la falsificación de documentos, teléfonos móviles, resguardos del envío de dinero y libretas de ahorro a nombre de los arrestados, entre otros efectos

16 de marzo de 2013

Detenido un estafador que vivía a todo lujo engañando por toda España

El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido en Madrid a un presunto estafador que se dedicaba a vivir a todo tren, a alquilar apartamentos que no pagaba, sacar dinero a prostitutas, apropiarse de coches de lujo y robar en gimnasios de lujo y que tenía al menos 14 antecedentes desde 2005 por estafas cometidas en toda España.

Según han informado este sábado los Mossos d'Esquadra, la detención de José Antonio S.A., de 35 años y de nacionalidad española, la ha efectuado la Policía Nacional en virtud de una orden de búsqueda dictada por el juzgado de instrucción número 15 de Barcelona tras una investigación realizada por la policía catalana.

El detenido, que acumula hasta 10 antecedentes por estafas desde 2005 cometidas en Guadalajara, Galicia, Pamplona, Valencia y Barcelona, se apropió sólo en una semana en Barcelona de al menos 40.000 euros, además de haber robado otros 12.000.

La investigación de los Mossos d'Esquadra se inició cuando fueron denunciados tres robos en taquillas de gimnasios de lujo de la ciudad de Barcelona. La policía descubrió que José Antonio S.A. se identificaba con documentación falsa como un ciudadano italiano para acceder a los gimnasios de lujo, donde robaba dinero en metálico, relojes de lujo y teléfonos móviles de las taquillas de los socios del gimnasio. Según la policía catalana, entre octubre y enero robó objetos por valor de más de 12.000 euros.

Los mossos también investigaron unas estafas que comenzaron el pasado 15 de enero cuando un hombre, haciéndose pasar por empresario italiano de una marca de motocicletas de renombre, contactó con una sauna de la capital catalana para contratar a una prostituta de lujo a la que ofreció 3.000 euros por acompañarle durante 3 días por Barcelona.

Tras pasar la primera noche juntos, el presunto estafador le dijo a la mujer que quería regalarle un coche de alta gama, por lo que acudió a un concesionario y, tras poner el automóvil a nombre de la mujer, se lo llevó sin pagar.

El hombre también contrató otras dos prostitutas y de todas ellas, mediante engaños, obtuvo dinero en metálico con falsas promesas de pagos y exhibiendo falsos ingresos bancarios, la misma técnica que utilizaba para comprar coches de lujo o contratar alojamientos a los que llevaba a las prostitutas.

Según los Mossos, el pasado 22 de enero el presunto estafador desapareció de Barcelona sin pagar a las prostitutas, dejando impagados todos los servicios que había contratado y llevándose el vehículo de lujo que había adquirido a nombre de la mujer.

Las numerosas denuncias por estafas que presentaron tanto las mujeres, como los propietarios de los alojamientos, como el concesionario, propiciaron que los Mossos d'Esquadra determinaron la identidad real del presunto estafador, que resultó un experto en estos engaños con antecedentes por toda España desde hace años.

10 de marzo de 2013

Un saqueo en toda regla

Todo el mundo en la comarca de Aranda de Moncayo sabía a qué se dedicaba Ricardo Granada Pérez. A los detectores de metales. A escarbar en busca de cascos, monedas, vasijas o armaduras en los numerosos yacimientos celtíberos de la zona. En Aranda (198 habitantes, Zaragoza), calles encrespadas y clima duro, no era ningún secreto. Ni en Illueca ni en Jarque, los pueblos de la zona por los que Ricardo se movía a sus anchas.

“Yo lo he visto con los detectores de metales más de una vez, pero como las autoridades no decían nada... Él lleva 30 años haciéndolo, pero lo que no sabíamos es si encontraba algo”, cuenta Miguel Galavia, electricista jubilado de 77 años, que ha ido a la huerta a por una lechuga para la ensalada. De vez en cuando le preguntaba si había hallado algo de valor: “Decía que sacaba poco y nada entero”. No conocían el tesoro que tenían bajo sus pies.
Galavia señala con el bastón uno de los lugares preferidos por Granada para sus prospecciones: el pueblo celtíbero de Arátikos. Para el profano no es nada más que un cerro de tierra roja, pero quien lo conoce no ve más que signos que delatan un pasado sugerente. “Eso es cerámica de una vasija, aquello un trozo de bronce y eso es hierro, se nota que está quemado, probablemente de cuando los romanos arrasaron la ciudad”, cuenta una persona que colaboró con la investigación y que pide el anonimato. El caso está judicializado. Por el suelo hay restos de todo tipo, pero solo el ojo experto los detecta. Dos grandes piedras clavadas en paralelo forman presumiblemente una tumba que ha sido saqueada.

Ricardo Granada, que fue detenido en la Operación Helme
La Guardia Civil apunta a que los saqueos son obra de Ricardo Granada, unos 60 años, jubilado, coleta blanca, complexión fuerte, que, según los agentes y la fiscalía, cometió durante al menos 15 años un expolio continuado, uno de los mayores y más sorprendentes que ha sufrido España y cuyas piezas acabaron en el extranjero. Lo hizo ante la desidia de las autoridades españolas, que dejaron que durante años se subastaran en Alemania y Reino Unido cascos celtíberos en excelente estado.

El pasado 13 de febrero, después de meses de investigación, la Guardia Civil entró en una de las tres viviendas de Granada, la de la calle Benedicto XIII en Illueca, en un modesto edificio de ladrillo amarillo sobre una fábrica de calzado. El botín sorprendió a los investigadores. Había “4.000 piezas arqueológicas pertenecientes a diversas culturas, especialmente del periodo celtíbero peninsular, con abundantes joyas y otras piezas propias de los enterramientos de los guerreros de la época”, según anunció la fiscalía.

Fuentes de la investigación explican la sorpresa de los agentes al ver monedas celtíberas y romanas almacenadas en medio coco, botes de puré y cajas viejas de bombones Ferrero Rocher. Sin orden ni concierto, en recipientes encima del televisor había multitud de proyectiles que los celtíberos lanzaban con hondas. Tardó en confesar, pero finalmente accedió a colaborar con la Guardia Civil y condujo a los agentes a los lugares donde había estado excavando sin permiso. La juez de La Almunia de Doña Godina le puso en libertad con cargos. El Código Penal castiga con pena de prisión de uno a tres años a quien “cause daños en un yacimiento arqueológico”.

Tras el caótico almacenaje no se escondía el trabajo de un aficionado. Granada guardaba seis detectores de metales y un georradar, la máquina que permite detectar si el subsuelo ha sido removido. El dispositivo es ideal para encontrar tumbas. Es el que utilizan los investigadores de la memoria histórica en busca de fosas.
El detenido alega que se trata de un caso de 1975. El Ayuntamiento dio el aviso en 1992 pero quedó en nada

Gloria Pérez, arqueóloga de la Universidad de Zaragoza y natural de la zona, es de las personas que mejor conoce el yacimiento de Aranda, sobre el que hizo en 2010 un trabajo. Ella recuerda que cuando iba a hacer una prospección a veces encontraba que durante la noche el lugar ya había sido excavado. Las siete hectáreas del histórico poblado de la tribu celtíbera de los Titos no tienen ningún tipo de protección: ni están valladas ni vigiladas ni siquiera señalizadas.

Lo hallado en la vivienda de Granada sorprendió principalmente por su cantidad. La arqueóloga señala que había “una panoplia muy importante, falcatas, broches de cinturón...”.

Pero entre las 4.000 piezas confiscadas a Granada destaca también una ausencia notable. No había ni cascos ni armaduras. La fiscalía señala en una nota: “La mayoría del material recuperado está formado por piezas del ajuar propio de los enterramientos de los guerreros (cerámicas, petos, fíbulas, exvotos, joyas, etcétera). [...] Se aprecia la falta del armamento que acompañaba al casco, por lo que cabe presumir que este material ha podido ser ya vendido a terceras personas”.

El valor de los cascos es enorme. Y no es fácil encontrarlos. De los varios miles de sepulturas que excavó Enrique de Aguilera y Camboa, XVII marqués de Cerralbo, a comienzos del siglo XX, en necrópolis celtibéricas como Aguilar de Anguita, Luzaga, El Atance o La Olmeda (en Guadalajara), Arcóbriga (Zaragoza) o Alpanseque (Soria), tan solo recuperó restos de tres cascos. Y todos estaban fragmentados y deformados por razones de índole ritual. Ninguno fue encontrado completo ni reluciente como los que han sido subastados a cuentagotas por Europa desde hace años por casi medio millón de euros y que presumiblemente salieron de Arátikos.

Granada se interesó públicamente por Arátikos a principios de los noventa. Según fuentes del caso, compró cuatro o cinco pequeñas parcelas por allí: terrenos casi yermos, con algunos almendros. Su actividad era pública. Granada vivía entonces con la hija del cabo de la Guardia Civil. Ofreció al Ayuntamiento de Aranda de Moncayo construir unos 50 bungalós junto al embalse de Maidevera a cambio de reconstruir el poblado celtíbero. El municipio accedió y Granada se construyó una casa de madera junto al pantano. Está desvencijada, con una pequeña piscina arriñonada. Allí deja los perros con los que suele ir a buscar trufas. Al otro lado del embalse está el barco que se trajo desde el Cantábrico y que ancló en tierra para montar un chiringuito.

En 2008, la justicia alemana solicitó al Gobierno español que reclamara los cascos. No hubo respuesta
Por los alrededores solo hay algún pastor, como Juan Pablo San Juan, que acaba de sacar a sus 800 ovejas: “Se decía que habían encontrado oro, pero no sabíamos lo que había”, cuenta antes de seguir camino con una melancólica despedida: “Esta es la vida del pastor, un día malo y otro peor”.

Cuándo salieron los cascos de Aranda es un misterio. Granada, que se ha negado a hablar para este reportaje, sí apuntó por teléfono: “Eso es un tema de antes de que usted naciera, de 1975 o 1976”. En otra breve conversación alegó: “En mi puñetera vida he entrado en un yacimiento”.

Los cascos que los expertos creen que proceden de Arátikos salieron a la luz por primera vez en 1990. El Römisch-Germanisches Zentralmuseum de Maguncia, Alemania (RGZM), uno de los centros de investigación arqueológica más importantes del mundo, avisó de que estaban en el mercado, como recuerda el doctor Michael Müller-Karpe.

En mayo de ese año el anticuario de origen español afincado en Suiza Fernando Cunillera entró en contacto con el RGZM, donde trabajaba el profesor Markus Egg, uno de los máximos especialistas en cascos antiguos. Cunillera buscaba asesoramiento sobre unas piezas de bronce excepcionales con la posibilidad de que, si el RGZM quería, podría comprarlas. Según el propio Cunillera se trataba de “un tesoro” descubierto por saqueadores en Aranda de Moncayo, la localidad donde actuaba Granada.

Cunillera dejó en depósito dos de estos cascos para que fueran examinados por los técnicos del RGZM. La oferta de compra fue desestimada por los responsables del museo que, tras fotografiarlos, presentaron una denuncia a la Interpol por considerar evidente su origen ilícito. El rico industrial austriaco Axel Guttmann acaba adquiriendo los 18 cascos.

Mientras, el expolio continuaba. Alrededor de 1992, Granada llegó incluso a meter un camión y una pala en el yacimiento para llevarse la tierra y cribarla en casa, según los vecinos. Se ve perfectamente el camino que facilita la entrada del camión y el bocado que le pegó a la montaña. Hasta que el Ayuntamiento le paró la obra y lo denunció al Gobierno de Aragón. Ese aviso, como otros, se perdió en el tiempo y la burocracia. El Ejecutivo regional envió un arqueólogo a visitar las obras, pero en el pueblo nadie volvió a saber nada de aquella alerta.

En 2008, los yelmos reaparecen en un catálogo de subastas. Siete años antes había fallecido en Berlín su propietario. Los hijos de Guttmann comenzaban a sacar la enorme
Terreno removido con una pala en el yacimiento de Aranda de Moncayo.
colección de obras de arte antiguo reunida durante décadas. Dos cascos producidos en España entre los siglos IV y II antes de Cristo estaban en el catálogo de la subasta que Hermann Historica de Múnich tenía prevista para el mes de abril de 2008. Son piezas que han sido calificadas por autoridades en la materia, como el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Academia de la Historia Martín Almagro Gorbea, como el “conjunto de armamento más importante jamás localizado de todo el Mediterráneo occidental”.

En el texto se mencionaba que los cascos eran “calcídicos de la variante ibero céltico” y su origen “probablemente” era la provincia de Soria. Para los especialistas del RGZM no había duda de que se trataba de los mismos cascos que habían pasado por el centro 18 años antes. A tal efecto, Müller-Karpe llevó el caso al abogado del Estado de Múnich para que paralizara su subasta durante tres meses, cosa que ocurrió. La justicia alemana, además, abrió un expediente solicitando al Gobierno español que reclamara la propiedad.

Pero la petición española no llegó nunca y, ante el silencio administrativo, los cascos fueron devueltos a la sala de subastas. Los lotes que partían con un precio de 3.000 y 8.000 euros acabaron vendiéndose por 19.000 y 25.000 euros respectivamente. Un valor considerado bajo para la calidad de las piezas, pero que, y la sala no debía ignorarlo, corrían el peligro de tener que ser retornadas por sus nuevos dueños si España decidía reclamarlas.

En las dos siguientes subastas de Hermann Historica no volvieron a aparecer más piezas del lote. Pero en 2009, se ponen a la venta dos más. Uno de ellos ilustraba la portada del catálogo para la venta prevista el 22 de abril. Estaba claro que ya no había miedo a reclamaciones. Por eso, los precios de salida eran superiores: 10.000 euros para cada uno. Y el monto conseguido en el remate mucho más: 30.000 y 35.000 euros, respectivamente.

Seis meses después, en octubre de 2009, una nueva subasta puso en el mercado otras dos nuevas piezas que alcanzaron los 38.000 y los 43.000 euros. Mientras, Müller-Karpe y el RGZM seguían insistiendo y presentaban una segunda denuncia. Las subastas continúan, y en abril de 2010, dos nuevos cascos se venden en la sala de Múnich. Esta vez alcanzan una cifra récord de 77.000 euros cada uno.

Desde Alemania, el joven investigador leridano Raimon Graells, incorporado al RGZM ese año, envía un SOS a sus colegas españoles en busca de ayuda. Reciben el correo, entre otros, el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Alicante Alberto Lorrio y el profesor de la Universidad Autónoma de Madrid Fernando Quesada. Los dos hacen llegar el aviso alemán hasta Martín Almagro Gorbea para que, desde su atalaya de la Real Academia de la Historia, interfiera ante el Ministerio de Cultura.

Tras el informe que Almagro Gorbea mandó a Cultura, que no tuvo respuesta, en septiembre de 2011 el investigador madrileño decidió llevar el caso al Defensor del Pueblo para que investigase la no actuación del ministerio. Al poco tiempo, la Fiscalía de Medio Ambiente del Tribunal Supremo, que coordina Antonio Vercher, abrió diligencias que ahora, más de un año después, concluyeron con la detención de Granada.
La fiscalía espera que los vestigios encontrados en casa de Granada permitan demostrar que el origen es el mismo que los cascos, lo que abriría la puerta a reclamar su devolución. Los expertos también tienen que analizar si, como sospechan, los cascos han sido restaurados y con qué material. La arqueóloga Gloria Pérez explica que el bronce de los yacimientos de Aranda es de muy buena calidad, y que se podría cotejar el origen.

Ante las críticas por su inacción, el Ministerio de Cultura ha mantenido siempre la misma postura, asegura que “se ha cumplido la legalidad y esta pasa por la aportación de pruebas” sobre el origen de las piezas.
En febrero, en respuesta a una pregunta del diputado Chesús Yuste, de Chunta Aragonesista (CHA), el ministerio aseguró que “tras la petición de la Fiscalía alemana solicitó a la brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional que iniciase las acciones judiciales pertinentes, pidiendo el envío a Alemania de una comisión rogatoria para que fueran devueltos los cascos. Pero un juzgado de instrucción de Madrid determinó archivar las actuaciones al no haber pruebas suficientes”. El jueves pasado, el ministerio mantuvo que tras la detención de Granada hay “indicios”, que no “pruebas”, y asegura que “la obligación de buscarlas es de la justicia y de la Guardia Civil, no del ministerio”.

En todo caso, defienden que durante estos meses han guardado discreción. Lo mismo asegura haber hecho el Gobierno de Aragón, que convocó de urgencia a los expertos a una única reunión. La discreción se pedía para que la llamada Operación Helmet acabara dando resultados. “Si la investigación aporta por fin pruebas que permitan reabrir el caso, se solicitará una comisión rogatoria internacional”, aseguran ahora fuentes del ministerio.La nula presión y la discreción de las autoridades españolas han posibilitado que las subastas se vayan produciendo. La última, por ahora, en octubre de 2012, hace apenas cinco meses. Esta vez fue en Christie’s, en Londres, donde se vendieron tres nuevos cascos y, a diferencia de lo que había ocurrido hasta ahora, las piezas ya no figuraban en la descripción como ibérico-calcídicos, sino directamente como griegos.
“Es una estrategia del comercio ilegal de antigüedades. Se atribuye un origen con el mínimo de precisión posible para diluir la posibilidad de precisar el verdadero origen”, explica Karpe-Müller. Los cascos se vendieron por 21.656, 27.844 y 40.147 euros, respectivamente. Un precio inferior a los anteriores, posiblemente por la menor calidad de las piezas, una especie de resto de serie.

Los expertos Graells, Lorrio y Quesada no acaban de entender la nula intervención de la Administración española que, de haber sido determinante, habría acabado con el rosario de subastas. Están convencidos de la procedencia hispana del conjunto porque están acostumbrados a trabajar con ese tipo de material. “Son unos cascos de producción exclusivamente peninsular, de los que conocemos una treintena de ejemplares y cuyas características morfológicas difieren del resto de cascos antiguos aunque están muy relacionadas o incluso derivan, en algunos casos, de formas itálicas. Son piezas únicas que hacen cambiar el discurso histórico peninsular”, aseguran.

Los tres han escrito Cascos hispano-calcídicos. Símbolos de las élites celtibéricas, un libro que está a punto de ver la luz, en el que repasan la media docena expuesta en los museos españoles y estudian, por primera vez, en la distancia, los 18 ejemplares objeto de polémica. Durante su investigación han podido reconstruir el periplo de estos cascos mediáticos, han constatado la venta de una primera pieza del lote en Londres en octubre de 1990, en la sala Phillips West Two, y han localizado ocho de ellos en sus nuevos destinos. Seis, entre ellos los dos más espectaculares, con cuernos y aletas, en el Museo de Arte Clásico de Mougins, ciudad situada al sur de Francia, y dos más, adquiridos por coleccionistas privados catalanes.
La Guardia Civil muestra algunas de las 4.000 piezas recuperadas
“Si se puede probar que las piezas son de Aranda de Moncayo sería un plus, pero que fueron exportadas sin permiso es incontestable, de manera que la justicia debe actuar. La venta del patrimonio arqueológico español nunca ha sido legal, de este modo, nuestra impresión es que unas piezas que solo se documentan en la Península, que podemos fechar aproximadamente cuándo salieron de España, sin permiso, son a todas luces piezas exportadas ilegalmente, que deben estar accesibles al público y a la investigación”, se lamentan los arqueólogos.

El dinero movido en las subastas contrasta con la austeridad con la que vive Granada. Tiene un Nissan Patrol azul que ha conocido mejores épocas —“el tractor”, como lo define un vecino— y un Ford Escort con más de un lustro. Aunque tiene tres domicilios, últimamente vive en casa de sus suegros, una modesta vivienda en Jarque, un pueblo de 500 habitantes y dos bares situado a 13 kilómetros de Aranda. “A él no le habrán dado nada, se lo habrán quedado los intermediarios”, pronostica un vecino. En estos pueblos, el caso va a ser protagonista de las conversaciones durante años.

En España, según datos que maneja la Guardia Civil se expolian cada año unos 400 o 500 yacimientos arqueológicos, el 75% con ayuda de detectores de metales, pero probablemente son muchos más los saqueos que no se denuncian o no llegan al conocimiento de las autoridades.

La policía clasifica tres clases de perfiles criminológicos del expoliador: el ocasional, que busca objetos en sus horas de ocio; el habitual, al que podría pertenecer Granada, que busca lucrarse con la actividad; y el erudito local, que movido por su afición a la historia, se dedica a la búsqueda de objetos saltándose todas las normas vigentes. La alcaldesa de Aranda de Moncayo, la socialista Rosario Cabrera, solicitó hace unos meses la declaración de Bien de Interés Cultural para el yacimiento del municipio. “Arátikos aún tiene mucho que decirnos”, explica esta enérgica auxiliar de farmacia en el frío despacho del Ayuntamiento.

La protección no implica necesariamente que se acabe el expolio. “El problema no se soluciona poniendo un policía en cada yacimiento, sino concienciando a la gente de que el patrimonio es parte de su legado”, 
explica el catedrático Alberto Lorrio. Estos expertos mantienen que el saqueo, aparte de descontextualizar las piezas y ofrecerlas aisladas, acaba con toda la información que pudieran arrojar. “Los cascos subastados son un conjunto único en el Mediterráneo, pero por su número y conservación seguramente no provienen de una necrópolis, sino de algún tipo de santuario o depósito ritual, cuyo carácter desconocemos”, mantiene Lorrio.

Para los investigadores quizá se trate de ofrendas a una divinidad como resultado de uno o más acontecimientos bélicos, por lo que se trata de un conjunto ritual y votivo, quizá un trofeo militar; lo que ellos llaman spolia hostium, una práctica habitual en la antigüedad. El problema, aseguran, es que al desconocer su contexto se priva de información esencial para reconstruir la historia de las poblaciones protohistóricas de la península Ibérica.

Para Lorrio sería fundamental “que el autor del expolio proporcionara información sobre la procedencia exacta de los hallazgos, tanto de las 4.000 piezas que se le han requisado, como de los cascos, ya que estos yacimientos deben protegerse”. Según él, solo estudiándolos podremos conocer las costumbres o las creencias de estas sociedades. “Lo único importante de toda esta historia”.

La tierra guarda aún muchos secretos. En la comarca de Aranda hay 45 yacimientos conocidos, lo que prueba su importancia en el pasado. La arqueóloga Gloria Pérez explica que es un punto clave de paso entre Aragón y Castilla, cuenta con agua abundante —hay 95 fuentes, de las que nace el río Aranda— y yacimientos de metales.

En la historia de Arátikos, para bien y para mal, ya tiene un lugar destacado Ricardo Granada, el hombre que sin estudios conocidos detectó la importancia del lugar antes que las autoridades. “Tiene su cosa que ni la Universidad ni la Administración se preocupara por esto antes y sí él”, explica el alcalde de Illueca, Ignacio Herrero Asensio, del PP. En Aranda hay quien atribuye la agudeza del detenido a su origen en el pueblo vecino. El jubilado Miguel Galavia recuerda el dicho que circula por la zona: “Cuando Colón llegó a América, ya había allí uno de Illueca vendiendo mantas”.

6 de marzo de 2013

Graba a un ladrón mientras le atraca

Una mala noticia, que nos lleva a una buena noticia. Afortunadamente, la vida està llena de héroes anónimos. Hay que tener mucha sangre fria para reaccionar de esa manera. Felicidades héroe, gracias a personas como tú, los delincuentes saben que tendrán que pagar por sus fechorias.

Los Mossos d’Esquadra han detenido a un hombre de 46 años acusado de asaltar una entidad bancaria y una tienda de comestibles de L’Hospitalet. La detención ha sido posible gracias a que una de las víctimas lo pudo grabar con su teléfono móvil. El hombre ya ha ingresado en prisión.

El detenido es Rafael Julián G.P., de 46 años, vecino de Sant Andreu de la Barca, delincuente violento y multireincidente arrestado en multiples ocasiones. En la noticia se indica que es de nacionalidad española, pero como se puede oir en el vídeo pronunciando la palabra 'pendejo', queda claro que NO ES ESPAÑOL.

El primer atraco se produjo el 18 de febrero en una tienda de comestibles de L’Hospitalet. El hombre accedió al local vestido con un mono de trabajo, una gorra y un pasamontañas para evitar que lo identificasen mediante las cámaras de seguridad. El atracador llevaba un arma de fuego corta y una defensa eléctrica que hizo servir para intimidar a los responsables de la tienda y a los clientes.

Al día siguiente, un hombre de las mismas características y vestido de la misma manera entró en una entidad bancaria de la misma ciudad y atracó la oficina. En este caso, uno de los trabajadores grabó al atracador con el móvil. Éste al darse cuenta trató de arrebatarle el terminal pero finalmente huyó del lugar de los hechos sin conseguirlo.

Las imágenes y el testimonio de los afectados permitieron que los Mossos identificasen al ladrón, que finalmente fue detenido el pasado 21 de febrero a las puertas de su casa en Abrera. En el momento de la detención, Julián G.P. llevaba encima la defensa eléctrica y los guantes utilizados en los atracos.
En un posterior registro en su domicilio los agentes encontraron la ropa que el atracador llevaba durante los asaltos así como dos armas, una larga tipo escopeta y una corta tipo pistola.

El detenido ha ingresado en prisión y los investigadores no descartan que sea responsable de otros atracos similares.

5 de marzo de 2013

Con la iglesia hemos topado

Un falso obispo ha conseguido colarse este lunes en el Vaticano junto a los cardenales que han acudido a la primera reunión preparatoria del cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI, según publica el diario La Stampa en su edición digital. La sotana del impostor era más corta de lo habitual, la cadena de su crucifijo también era distinta, y su faja episcopal ha resultado ser una bufanda.



A pesar de todo, el intruso ha conseguido permanecer varios minutos junto a los purpurados en la plazoleta que se encuentra delante del Aula Pablo VI, donde estos esperaban para entrar a la primera congregación general previa al inicio del cónclave.

Después de varios minutos, el falso obispo ha sido descubierto y expulsado del lugar entre las risas y los comentarios jocosos de los periodistas que se encontraban allí.

El impostor es Ralph Napierski, un hacker australiano que se presenta como obispo de la Iglesia católica e incluso ha falsificado documentos que así lo acreditan. Napierski, contrario a las enseñanzas de la Iglesia, también ha creado la organización Corpus Dei, de la que se dice líder, y a través cuya página web —como también hace a través de su propio blog— se dedica a parodiar los rituales y la doctrina vaticanas.

4 de marzo de 2013

Mujeres en China utilizan barriga de silicona para fingir embarazo

Surge una nueva moda en China, las mujeres ahora pueden conseguir online, una barriga de silicona para fingir estar embarazada, con el objetivo, entre otros, de que les cedan el asiento en los buses de transporte público.

Los vientres de silicona para fingir un embarazo, disponibles en muchas tiendas online de China, se han convertido en un gran negocio en el país asiático, donde muchas mujeres los utilizan para lograr que les cedan el asiento en los transportes públicos, entre otras ventajas.

Según cuenta el diario Nuevo Pekín, este producto, disponible por entre 300 y 700 yuanes (entre 40 y 90 euros, aproximadamente), se vende muy bien, promocionado en las páginas web e incluso en los medios como "una forma de conseguir esos privilegios de los que disfrutan las embarazadas".

"Ya no necesitará hacer cola y cada día en el autobús podrá tener asiento", se publicita, por ejemplo, en una de las páginas promocionales de estos implantes, en principio pensados para disfraces o como protectores de las embarazadas reales pero que han tenido más éxito con un uso distinto a los pensados originalmente.

Pese a este éxito, la existencia de estas "tripas" falsas había pasado desapercibida en China hasta esta semana, cuando una mujer de Pekín, de apellido Zhang, ha aparecido en las noticias al ser descubierta "in fraganti" con uno de estos implantes en el metro de la capital china.

Zhang, que vive en las afueras de Pekín, adquirió este objeto para disfrutar de mayor comodidad en sus largos desplazamientos diarios en metro a su lugar de trabajo, en el centro de la capital. Pero al parecer, la barriga se movía demasiado durante el trayecto y los pasajeros se dieron cuenta del truco, para ridículo de la falsa embarazada.

La mujer ha inerpuesto una denuncia por publicidad engañosa, ya que el vientre de silicona no logró dar el pego como prometían los vendedores, pero las autoridades de Pekín no han aceptado a trámite la demanda, argumentando que "si se utiliza para engañar a la gente, hay que asumir las responsabilidades".
En las webs chinas se puede encontrar gran variedad de estas barrigas, con distintos tamaños equivalentes a diferentes meses de gestación, e incluso vientres de silicona para simular que se está encinta de gemelos, trillizos o cuatrillizos.

La estafa de una financiera ha estado a punto de dejar a una mujer en la calle

Pilar no se separa de los papeles que le han devuelto la alegría. Llegan después de 8 años de sufrimiento. Es la petición del fiscal. Su infierno comenzó en 2005. Necesitaba 60.000 euros para comprar un piso y el banco no se los dio por un impago anterior. Una financiera se ofreció a pagar la deuda y buscar el dinero para la vivienda. Ya había pagado cerca de 90.000 euros cuando descubrió que su deuda no estaba anulada, es más, se había multiplicado por unos intereses desorbitados. 



Al poco tiempo le llegó la carta de desahucio. Estafada, desahuciada y con depresión, Pilar se quedó en paro y tuvo que recurrir a un alquiler social. El juicio podría restablecer su economía. El daño moral seguirá ahí.

La desesperación de Pilar Martínez tiene varias razones. Por un lado, una presunta estafa que está siendo investigada por la fiscalía de la que jamás se ha repuesto. Por otro, una demora judicial que la está arrastrando hacia una hecatombe mayor. Y, por último, unos exiguos ingresos en fase terminal que la abocan a ser desahuciada por segunda vez en tres años. Tal cúmulo de desdichas nace de una deuda menor en un banco y desemboca en un crédito fraudulento, una invalidez por depresión y casi ocho años de litigios que parecen no ver la luz. No, al menos, de forma inminente. Porque, el pasado mes de enero, el fiscal de instrucción número 3 de Catarroja solicitó penas de prisión de hasta siete años para los presuntos estafadores y el desembolso de una cantidad de dinero que cubra este tiempo de abismo.

Aún falta la decisión final. Hasta que llegue la sentencia, todo va agravándose. Mucho más de lo que parecía en su momento, cuando algo menos de 3.000 euros amenazaban a esta valenciana de 56 años con ser incluida en una lista de morosos del BBVA. El temor llevó a Pilar a contactar, en noviembre de 2005, con Finanziamar, una sociedad mercantil, ahora inexistente, que le ofreció resolver cómodamente el brete. Pero, pasado un tiempo, José Gamero y Vicente Sebastián, socios de la gestora, le aseguraron que la deuda con el banco había crecido hasta los 11.000 euros debido a los intereses. De esta forma, comenzaron a solicitarle importes periódicos en torno a los 2.500 euros para, según decían, solventar los apuros de Pilar.

No lo hicieron solos. José Gamero recurrió a su pareja sentimental, María Olaya Domínguez, y a su madre, Pilar Ceamanos Porras, para enredar aún más los trámites. De los cuatro, tres contaban con antecedentes penales por delito de estafa o apropiación indebida. También contaban con Vicenta Almarche, única acusada que mantiene número de teléfono pero se niega a declarar y que poseía antecedentes por apropiación indebida. Entre todos ellos crearon una red cuya actividad, según expone el fiscal, “hacía que Pilar se encontrara más forzada a continuar las gestiones, ya que no le pagaban el dinero entregado”.
Así continuaron hasta enero de 2006. “Yo no controlaba nada”, lamenta intranquila Pilar. “Cada vez se inventaban algo para que les pagara más”, señala. A principios de ese año, la financiera cerró las negociaciones con el banco sin llegar a ninguna solución y sin devolverle nada a Pilar, que también estaba metida en la adquisición de un piso de 96.000 euros en su barrio, El Cabanyal. “Me han dejado sin dinero, sin piso y, lo que es peor, sin salud”, confiesa entre sollozos.

Las deudas más la hipoteca, fueron generando una bola de nieve gigante. Y el préstamo, que en principio parecía un saco sin fondo se transformó en un “crédito puente”. Con esta nueva formulación, los presuntos estafadores le ofrecieron recapitalizar el dinero con un crédito de 65.000 euros destinados tanto a la vivienda, de la que le faltaban 60.000 por abonar, como a cancelar la deuda con el BBVA. Una práctica habitual en los años de burbuja inmobiliaria que pretendía la apropiación de inmuebles por su valor al alza.
Metida en un callejón sin salida, Pilar refrendó el acuerdo con Lago de Luna SL, otro caballo de Troya que albergaba a Jorge José Medina, un conocido de los acusados. Antes de formalizar el préstamo en el notario, los proveedores del dinero le dijeron a Pilar que “firmara sin mirar nada” porque “estaba todo correcto”.
No fue así. En realidad, esta madre de tres hijos estaba aceptando un crédito de 65.000 euros que a un interés del 41% se convirtieron en los cinco primeros meses en una deuda de 110.000, con el inmueble de 60 metros cuadrados como aval. No se dio cuenta hasta que recibió una carta donde se indicaba la cuantía total y, entonces, llamó inmediatamente a José Gamero para preguntarle al respecto. “Tonta de mierda, ¿tú crees que el dinero sale de los árboles?”, fue la respuesta recibida, de modo que Pilar colgó y decidió poner una denuncia.

“No podía más”, relata. Pero la rueda ya estaba en marcha. La deuda, además, incluía unos intereses al 29% durante los dos años siguientes y 33.000 euros de costas. Semejante cantidad (unos 200.000 euros) sumada a lo que Pilar había ido ingresando regularmente (otros 25.750) tumbaron las esperanzas de esta ocasional limpiadora a domicilio. Pronto le llegó la carta del desahucio. En mayo de 2008 su casa se subastó por 188.000 euros al único postor: el dueño de la inmobiliaria Lago de Luna. Así canceló la deuda acumulada, pero no pasó página.

Vivió allí hasta 2010. Tras el desalojo se metió en un piso de la sociedad municipal Aumsa. Recurrió a una grabación con cámara oculta de un programa de Ràdio Televisió Valenciana (RTTV) que ahora el juez acepta como prueba. En ella, José Gamero reconoce que ella solo percibió 65.000 euros de los 110.000 y que el resto era de intereses. Los acusados por delito de estafa se enfrentan a penas de entre tres y siete años de cárcel y a responsabilidades civiles que devuelvan el derroche económico al que se sometió Pilar. Ninguno atiende a los números de teléfono que utilizaban en sus empresas. “Las conclusiones coinciden con nuestra denuncia”, asevera Ana Gómez, abogada de Pilar, “y hay indicios para que sean condenados”. También se les exigen 36.000 euros por “daños morales”.

Esos perjuicios son los que más acusa ahora Pilar. Sospecha que, tal como le ha dicho la abogada, los imputados se declararán insolventes y se quedará sin nada.

Un anónimo pinta de 'azul PP' un buzón para protestar contra los sobres a los corruptos del PP

Me parece una idea genial. En una calle de Madrid un buzón de correos ha amanecido pintado del azul corporativo del Partido Popular y con su característico logotipo de la gaviota. Es una protesta anónima por los supuestos sobresueldos que recibían los responsables del PP en sobres.




La "intervención" de este buzón se ha popularizado gracias a la red social Twitter. Cerca de las 12 del mediodía del lunes, la usuaria @veromanzanita12, una profesora de educación primaria según consta en su perfil, ha colgado la imagen escribiendo: "Así ha amanecido el buzón del barrio, para que los sobres lleguen directamente... sin intermediarios". A pesar de que la autora de la foto solo tiene unos 90 seguidores en la red social, la imagen ha sido retuiteada más de 1.300 veces y ha empezado a circular rápidamente. La imagen ha generado un gran número de bromas y burlas entre los demás usuarios, que durante la tarde seguían comentando el suceso. 


Animo a que todos los buzones del pais aparezcan pintados de azul. Viva la imaginación !!

25 de febrero de 2013

El timo de los colchones itinerantes

Los comerciantes de colchones de Burgos denuncian lo que en su opinión es un timo itinerante que ya ha pasado por cuatro provincias de la comunidad, Zamora, Valladolid, y Palencia. En todos los casos la forma de actuar es la misma.





Ofertan colchones procedentes de una fábrica supuestamente quebrada, pero sin especificar ni la procedencia ni el fabricante, ni ninguna garantía, diciendo que son exempleados de un almacén de muebles y aseguran que los venden porque la fábrica ha cerrado.

Para ello apelan a la sensibilidad del consumidor para que adquieran sus productos. "Argumentan que tienen que dar de comer a sus niños, y que tienen que cobrar sus nóminas", expresa Jorge Villaverde, gerente de almacén de muebles.




 
Se trata de una campaña fraudulenta que ya ha recibido denuncias por falsedad y publicidad engañosa. Pero debido a la lentitud de los trámites judiciales permite que sigan engañando al consumidor. Tan sólo admiten el pago al contado y al no ofrecer factura no hay posibilidad de reclamar, ni queda rastro de los timadores.

Una estafa a gran escala con huevos ecológicos

Las autoridades alemanas están investigando un posible fraude a gran escala en la producción de huevos orgánicos, en medio de la creciente preocupación por las prácticas de la industria alimentaria tras el escándalo europeo por la carne de caballo. En el estado de Baja Sajonia se ha abierto una investigación contra 150 empresas sospechosas de vender con la etiqueta ecológica huevos, que, en cambio, han sido producidos por gallinas criadas en condiciones de hacinamiento



Asimismo, otros dos estados están investigando otras 50 granjas. "Si se descubre que las acusaciones (en contra de las granjas) son verdaderas, entonces estamos hablando de un fraude a gran escala: un fraude contra los consumidores, pero también de fraude en contra de los muchos agricultores orgánicos en Alemania que trabajan honestamente", ha dicho la ministra de Agricultura alemana, Ilse Aigner, en un comunicado este lunes. 

Asimismo, la dirigente instó a los gobiernos regionales a que garanticen la plena aplicación de las leyes alemanas y de la Unión Europea sobre la producción de alimentos orgánicos, a la vez que agregó que los consumidores deben poder confiar plenamente en el etiquetado de los productos. Los huevos producidos orgánicamente cuestan más que los producidos bajo las condiciones estándar de la industria. Del mismo modo, Christian Meyer, el responsable de Hacienda en el recién nombrado Gobierno de Baja Sajonia, se comprometió a adoptar unas duras sanciones con las granjas culpables de haber infringido la ley. 

Los alimentos orgánicos son una gran industria en Alemania, donde muchos consumidores están dispuestos a pagar más por los huevos, la carne, las verduras y otros productos que han sido producidos orgánicamente.

Adicae define las aportaciones de Eroski y Fagor como 'estafa piramidal'

Un representante de la Asociación de Usuarios de Banca, Cajas y Seguros (ADICAE) ha comparecido esta mañana en el Parlamento Vasco para explicar los problemas derivados de la "colocación masiva" por parte de Eroski y Fagor y a través de distintos bancos y cajas de un producto financiero denominado "aportaciones subordinadas" o, como lo definen los afectados, las "preferentes con label vasco". Santiago Pérez Beltrán no ha dudado en calificar estas aportaciones como "estafa piramidal", exactamente igual que el "fraude" del Fórum Filatélico y Afinsa.

"Lo que había era un mercado falso, etéreo, casi rozando lo piramidal, casi rozando el caso de Fórum y Afinsa", ha dicho Pérez Beltrán. Una estafa piramidal, tipificada en el Código Penal, consiste en que el beneficio de los inversores se remunera con las aportaciones de las nuevas inversiones captadas, pero nunca a través de los fondos de las entidades emisoras. Lógicamente, el último grupo de inversores no obtendrá beneficio alguno.

Con todo, la rentabilidad en este tipo de sistemas piramidales es muy superior a los 3% por término medio ofrecidos en Eroski o Fagor en estas emisiones. "Jugarte a ser el último acreedor no vale la pena por un 3% […] o, como máximo, 6%", ha dicho Pérez Beltrán.

"El problema en la práctica es que existe un fraude en la contratación. Viene desde el momento en el que no se informa de que esta producto es perpetuo", ha asegurado Pérez Beltrán.

Es decir, aunque los que en 2002, 2003 y 2004 (primera emisión) y en 2007 (segunda emisión) compraron estas aportaciones de las compañías del grupo cooperativo Mondragon (MCC), han cobrado puntualmente los intereses prometidos, en torno al 3%, tendrían imposible recuperar la totalidad del capital desembolsado a no ser que lo decida la empresa afectada.



Se trata de una inversión global que podría rondar los 800 millones de euros, según algunas fuentes. Habría "entre 20.000 y 40.000" afectados, sobre todo el País Vasco pero también en el resto de España. La inversión media podría rondar los 12.000 euros, aunque habría muchos ahorradores pequeños con cantidades como 900 euros. También hay personas que compraron hasta 45.000 euros en aportaciones de MCC, según los datos aportados por Adicae.

Pérez Beltrán ha criticado también la falta de información en los folletos informativos antes de la contratación de los productos. Ha hablado de tal ambigüedad en los contratos que se ofrecieron a los clientes, algunos de ellos de elevada edad, que podrían haber firmado "hasta la muerte de Kennedy". Adicae lamenta también la falta de supervisión por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Adicae plantea una "solución global" para un "problema global" que incluya la devolución del dinero líquido en los casos más “sangrantes”, aunque ha sugerido otras opciones que no supongan la "amortización" de la inversión, como la permuta por un préstamo, por ejemplo.

Phishing bancario

Mucho se ha hablado de este tipo de fraude, aunque no está de mas recordarlo, ya que muchas personas, por desconocimiento o ingenuidad (pensando que todo el mundo es bueno), entran en la página y facilitan todos sus datos bancarios, incluso las claves.

Sin ir mas lejos, hoy mismo acabo de recibir este email:

De: BBVA [mailto:root@ngloba.com
Tema: Mensaje Importante!

Estimado Cliente:
BBVA, te informa que una tarjeta asociada a tu cuenta ha sido bloqueada por razones de seguridad .Para reactivar su tarjeta deber acceder su cuenta desde nuestro Pagina Web de BBVA.
Gracias,
BBVA S.A 2013

23 de febrero de 2013

Trece afectados por la estafa que salpica a Bankinter en Cangas denuncian al banco

Dos turismos de cinco y ocho años de antigüedad, un local hipotecado en Llanes y varias cuentas corrientes con hasta 100.000 euros en números rojos. Éstas son las únicas propiedades que constan a nombre de Jesús L.G., ex agente de Bankinter de Cangas de Onís que, en la noche del jueves, ingresaba en el centro penitenciario de Villabona acusado de un delito continuado de apropiación indebida, estafa, falsedad documental y usurpación de la identidad
 
En su declaración reconoce haber jugado con el dinero de hasta 52 clientes de la entidad y calcula que ha podido defraudar 1,4 millones de euros, cifra que se aproxima a la que se baraja desde la investigación paralela que está llevando a cabo la propia entidad bancaria. Sin embargo, J. L.G. asegura que no tuvo beneficio económico alguno y que se encuentra en la actualidad «totalmente arruinado». Fuentes cercanas a la investigación creen que sus palabras se corresponden a la verdad y dudan de que pueda tener dinero escondido ya que, aunque en un momento pudo haberse lucrado de aquellas operaciones fraudulentas, es probable que las inversiones en Bolsa le hubieran ocasionado importantes pérdidas que derivaron a su situación actual. 
 
No consta por el momento que tenga importantes propiedades sino todo lo contrario. De hecho, J.L.G., de 52 años, habría vendido algunos de los inmuebles que tuvo en su momento en propiedad, actualmente vive en un piso alquilado en Cangas de Onís y pesan sobre él importantes deudas. Sin ir más lejos, su cuenta personal de Bankinter tiene unos 100.000 euros en negativo.


Trece afectados por la presunta estafa que salpicó a Bankinter en Cangas de Onís han denunciado a la entidad bancaria, al considerar que el agente financiero detenido, Jesús Lobato, «movió» millones de euros ajenos con el «beneplácito del banco» y sin que este realizara «controles operativos». El abogado de la mayoría de los cuarenta perjudicados, Marcelino Tamargo, cuestionó la actuación de Bankinter y el nulo control que realizó sobre un agente financiero que ni siquiera formaba parte de su plantilla: «es inconcebible que un banco preste 500.000 euros y no pregunte a quién», resaltó Tamargo. En la mañana de ayer, dos afectados presentaban sendas denuncias en el Juzgado de Cangas de Onís, contra el agente financiero y contra Bankinter. De esta forma son ya siete las denuncias presentadas esta semana, a las que hay que sumar las seis de la semana anterior. Y a partir del lunes se interpondrán otras seis más.

Bankinter, mientras tanto, ha regularizado ya la situación de una decenas de afectados, a los que ha exigido la firma de un documento por el que se comprometen a no iniciar acciones legales en el futuro ni contra el banco, ni contra ninguno de sus empleados. Tamargo cree que a la entidad «se le fue la mano» al presentar ese documento a sus clientes. El letrado se opuso rotundamente a que los afectados lo firmaran, pese a lo cual una decena de ellos sí lo hicieron y recibieron el dinero reclamado, algunos, incluso, con los intereses correspondientes.

Pero Tamargo defiende, por un lado, que el contrato es nulo de pleno derecho y puede ser impugnado, y por otro, que los problemas de los afectados pueden ir mucho más allá del dinero que han echado en falta en sus cuentas. El abogado puso el ejemplo concreto de uno de sus clientes, que ha descubierto que tuvo en algún momento en su cuenta 500.000 euros de saldo que no eran suyos y que procedían de los movimientos que realizaba Jesús Lobato, presuntamente, para invertir en bolsa con dinero ajeno. Al margen de lo que le desapareció posteriormente, Tamargo cree, por ejemplo, que el Ministerio de Hacienda podría reclamar dinero a su cliente en el futuro por los rendimientos del capital mobiliario. También podría darse el caso de que Hacienda reclamara pagos por ganancias bursátiles de las que los clientes no tenían conocimiento, destacó.

«Hemos observado préstamos, sin permiso del cliente, de hasta 500.000 para invertir en bolsa. Sólo dos de mis representados han constatado movimientos irregulares que suman 1,1 millones», indicó Tamargo, quien cuestiona que el montante global del monumental escándalo financiero sea de «sólo» 1,5 millones, como han apuntado fuentes cercanas a las investigaciones policial y bancaria. «Ese millón y medio podría ser el dinero que falta, pero es que se han movido, al menos 6 millones de euros, y eso puede tener consecuencias negativas, en el futuro, para los afectados», añadió el abogado gijonés, del despacho Espacio Legal.

El letrado, además, quiso diferenciar el dinero presuntamente estafado, «que sí podrían ser esos 1,5 millones», de los otros dos delitos que se le imputan a Jesús Lobato: falsedad en documento mercantil y apropiación indebida. Y es que el detenido, según Tamargo, «dispuso a su obra y arbitrio de dinero de tarjetas y de créditos. También conocía las coordenadas de las tarjetas de sus clientes, por lo que hacía y deshacía a su gusto con el dinero ajeno», añadió.

Tamargo expresó su convencimiento de que Bankinter debería tener «una posición más colaborativa» para resolver el conflicto de la manera más beneficiosa para los perjudicados, algunos de los cuales han visto desaparecer decenas de miles de euros en acciones, han visto aparecer a su nombre préstamos y créditos que jamás habían solicitado y se han encontrado con tarjetas de crédito sin saldo que nunca habían utilizado.

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